Luigi Domenico

ERRORES que no son de estatus, y que tampoco te permiten LIGAR- (La importancia del CALIBRAJE)

Si eres un habitual del blog, conocerás nuestra serie de artículos “Errores de estatus que no te permiten ligar”, en la que los lectores nos cuentan sus citas con chicas con las que no pudo haber un final feliz, y nosotros con la información que recibimos tratamos de averiguar qué fue lo que falló.

En la mayoría de estas historias los errores fueron de estatus, es decir, errores que hicieron que aquellas chicas les percibieran cómo hombres necesitados y con pocas opciones. Y cuando una mujer te percibe de esta manera, ya poco se puede hacer.

En cambio, la historia que voy a compartir contigo hoy es distinta. En esta historia no hay errores de estatus, de hecho, todo lo contrario, y me ha gustado, además, porque me da pie para hablar de un antiguo concepto de la seducción clásica que, creo, todavía sigue siendo relevante, estoy hablando del calibraje.

El protagonista de la historia se llama Jorge, te dejo a continuación con él y luego hablamos de sus posibles errores y del calibraje…


La historia y los errores de Jorge

Todo fue genial, seguí los pasos de los que habláis en vuestros dos libros prácticamente punto por punto. Me comí alguna cobrita, yo no le di importancia ninguna, a diferencia de ella, que insistía en darme explicaciones de por qué no quería besarme todavía, que quería conocerme mejor antes, blá blá…

Pero a la vez, ella seguía mostrándome que disfrutaba mucho de mi compañía, riéndose y muy a gusto conmigo, por lo que me lo tomé todo un poco a broma.

Poco después le planté un pico y ella me correspondió con un beso como Dios manda, y justo después, me hizo un comentario del tipo “uy, yo nunca he besado a un chico en la primera cita”.

No sé si será cierto, el caso es que la cita no terminó en sexo (ni me lo planteé), principalmente por razones logísticas.

Cabe decir que, también justo después de besarnos, ella, inmediatamente me preguntó con una sonrisa “¿Bueno, y Tinder qué?”. Hablamos un poco del tema y le expliqué que en más de una ocasión alguna primera cita mía había terminado en sexo, su experiencia básicamente se resumía en que los chicos con los que había quedado no le habían despertado atracción (eso la primera vez que se abrió Tinder. Esta era la segunda y yo fui su primera cita).

Todo fue muy bonito y la complicidad que sentí con ella fue total, además, ella me dijo cosas muy positivas sobre mí y me hizo sentirme muy especial. El caso es que, a la hora de despedirnos (que casi me sentía un poco retenido, era como si quisiera exprimir cada minuto conmigo explicándome tal o cual cosa), frente al metro, no me quiso besar a pesar de que ya lo habíamos hecho:

“No… quiero verte otra vez, pero no te quiero besar ahora” “¿Te apetece que nos volvamos a ver?” Me dijo, sin que yo hubiese hecho mención del tema previamente.

En ese momento, creo que cometí un error. Y es que debido a que no quería besarme “jugué” un poco con ella y le di una respuesta confusa que no apuntaba ni a un “sí” ni a un “no” claro.

Al día siguiente al mediodía le escribí qué tal le había ido la mañana, pues “por mi culpa” le había tocado dormir pocas horas. El caso es que desde entonces (durante este pasado puente) tarda bastante en responderme y, aunque parece que se interesa por mí, no es lo mismo.

Al día siguiente a la noche le planteé la posibilidad de vernos de nuevo, a lo que me respondió: “jajaja pensé que ya no me dirías nada a juzgar por nuestra despedida. Pero entiendo que el interés por (X tema que nos quedó pendiente al que hice referencia) te haya quitado el sueño estos días”, y poco más.

Le envié un pequeño audio explicándole que me gustó, y que si al despedirnos me vio un poco confuso fue porque no acabé de entender que no quisiera besarme. El caso es que esa misma noche escuchó el audio y no se ha dignado a responderme, incluso ha cambiado su foto de WhatsApp, pero nada. Me siento muy expuesto.

Huele todo bastante mal, no tengo claro si me excedí con alguna historieta de Tinder (aunque creo que tampoco hice un evento de ello) o si debí haber respondido de un modo totalmente afirmativo cuando me propuso vernos de nuevo.

El caso es que ando unos días que esta chica me trae de cabeza, porque hacía tiempo que no me topaba con alguien que encontrase tan afín a mí y, por qué no decirlo, mis resultados en Tinder en esta última ocasión no han sido tan buenos como la vez anterior, así que en este momento ella parece ser mi única opción.

Puede que ya esté conociendo a otro maromo, que trate de castigarme por no haberle dado un “sí” claro cuando ella me propuso vernos de nuevo, o vaya usted a saber.

En situaciones así ¿Debo dejar pasar una semana como si nada antes de hablarle de nuevo tras haberme comido el ‘visto’? ¿Debería insistir un día después? ¿Qué errores puedo haber cometido? Me saca un poco de mis casillas que, si es que no le cuadro, no me mande a la mierda ya, porque de hacerlo al menos podría pasar de página, y tengo incluso la tentación de planteárselo en, claro, un tono más diplomático.

Gracias de antemano,
Jorge

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Mi opinión

Jorge, antes de empezar, repetir lo que siempre digo en este tipo de artículos. Obviamente, yo no estuve allí, por lo que lo único que puedo hacer a partir de aquí es darte mi opinión basándome en la información que compartes con nosotros.

Dicho esto, vamos a meternos ya en materia.

Me ha encantado leer que después de haber aplicado todo lo aprendido en nuestros libros, llegar hasta el beso te resultara tan fácil. Así es, una vez sabes cómo hacer que las cosas sucedan, todo se vuelve mucho más sencillo, pero eso tampoco significa que no se puedan cometer errores.

Para serte muy sincero, mientras iba leyendo el texto iba viendo de manera bastante clara dónde pudiste haber fallado, y todo se ha confirmado al final, cuando tú mismo mencionas los dos grandes errores que veo en tu historia.

El primero de ellos está justo después del momento del beso, cuando ella te pregunta por tu experiencia en Tinder. Todo apunta a que le contaste algo que no le encajó del todo, pero bueno, tampoco parece que fuera un error que te dejara totalmente descartado. El error gordo vino después, y ahora te voy a explicar por qué.

La clave está al final, cuando en la despedida quisiste volver a besarla y ella te dijo lo siguiente:

“No… quiero verte otra vez, pero no te quiero besar ahora” “¿Te apetece que nos volvamos a ver?”

No podemos saber por qué ella no quiso besarte en la despedida, puede ser por diferentes motivos. Lo que sí sabemos es que ninguna chica del mundo te va a decir lo que ella te dijo si no quisiera volverte a ver. Ella te dejó de manera muy clara que le habías gustado, ¿y qué hiciste tú?

Seguiste con el juego del tira y afloja, y eso fue una gran cagada.

Aquí es donde vamos a introducir el concepto que te adelantaba en la introducción, el calibraje.

Para el que no lo conozca, cuando en la época de la seducción clásica se hablaba de calibraje, se hacía referencia a que tú podías conocer de puta madre el método, la parte teórica, pero para realmente dominarlo era imprescindible la práctica y la experiencia, porque no todas las situaciones son iguales, y en ocasiones habrá que hacer pequeñas variaciones.

Y si eres un habitual del blog, habrás visto que aquí siempre recomendamos seguir el método al pie de la letra y hasta el final, y esto es así, sobre todo, porque cuando un novato está en una primera cita y siente que tiene que cambiar algo del método, generalmente será para cagarla.

Pero eso no significa que no pueda haber variaciones en el método de una chica a otra. Por ejemplo, cuando estás tratando de seducir a una chica y ella te da señales claras de que ya le has gustado, no necesitas seguir seduciendo. Y para empezar a darte cuenta de estas cosas, lo que necesitas es calibraje, y por tanto, también haber practicado bastante.

¿Y qué tendrías que haber hecho con esa chica?

Pues no sé qué edad tendrá ella, pero todo apunta a que es una chica que nunca estuvo montada en el carrusel de guaperas de Tinder o que lo estuvo y que ya se ha dado cuenta de que de ahí no hay nada que sacar.

Cuando ella sacó el tema de las citas y te dijo que con los chicos que había quedado no había surgido nada, sea verdad o no, lo que te estaba comunicando era que no buscaba polvos de una noche.

Y cuando una chica te dice de manera directa o indirecta que pasa del sexo casual, no debes tomártelo como que sea algo que no puede suceder entre vosotros, podría ser un test… pero lo que no deberías hacer tú si quieres asegurar es contarle que eres un vividor follador y que vas de +1 en +1.

Ella debe percibirte como un hombre sobrado de opciones, pero en un caso así, no debes contarle de manera tan abierta qué haces con esas opciones.

Por ponerte un ejemplo, hace poco conocí a una chica que según ella solo había estado con un tío en su vida y me dijo que no buscaba polvos de una noche, en la cita hablamos de sexo y gustos sexuales, pero en ningún momento le hablé de mi experiencia con el sexo casual. Al final tuvimos sexo esa misma noche, y ya llevamos 3 semanas saliendo.

Hablar de mi experiencia en citas de Tinder (y cómo la mayoría de ellas terminan en sexo) es algo que suelo hacer en mis citas, cuando ellas también se abren y me hablan de sexo casual, pero mi calibraje me dijo que con esta chica debía obviar el tema del sexo casual y no me cabe ninguna duda de que si le hubiera contado todo, no habría habido un final feliz.

Como te decía, tiene toda la pinta de que hablando del tema citas de Tinder la cagaste, pero bueno, está claro que no fue lo suficientemente grave como para que fueras descartado.

La gran cagada vino, como ya te he adelantado unas líneas más arriba, al final. Cuando ella se abre totalmente y te dice que le gustas y quiere volver a verte, y tú en lugar de ser claro, sigues con el juego.

La teoría dice que en una primera cita nunca hay que proponer planes de futuro, porque si lo haces y ella todavía no está segura de que le gustes, dejarle tan claro que ella a ti sí puede acabar con tus opciones. Pero todo cambia cuando es ella la que propone esos planes de futuro, y más si lo hace de una manera en la que claramente te está demostrando que le gustas.

Cuando una chica te muestra su interés de manera tan clara y directa, lo peor que puedes hacer es seguir con el juego del tira y afloja. Si quieres saber más sobre esto, aquí tienes este artículo (parte final).

Y cuando tienes un poquito de calibraje, enseguida sientes cuándo es momento de terminar con el juego y dejarle claro que tú estás igual de interesado que ella.

Entonces, tiene toda la pinta de que, entre lo que le contaste en la conversación sobre tus citas de Tinder y, sobre todo, tu forma de responder a su pregunta en la despedida, te cargaste un poco tus opciones. Y esto se confirma con el mensajito de WhatsApp que te envió después.

Y antes de terminar, tres cosas.

La primera es que jamás deberías obsesionarte (ni pensar más de la cuenta) en ninguna chica con la que no ha habido nada, pero mucho menos que el motivo de esto sea que sientes que no tienes otras opciones. Si sientes eso, lo mejor es que te pongas a trabajar en ti mismo todavía más duro.

La segunda es que ella no te está castigando. Es muy raro que una chica utilice trucos o estrategias para ligar, lo normal es que actúen de la manera en la que se sienten en cada momento. Si ella te está haciendo el fade away, casi seguro que sea por una pérdida de interés real.

Pero ojo, eso no significa que no puedas volver a intentarlo o que no pueda haber un final feliz. Probabilidades no hay muchas, eso no te lo voy a negar, pero cosas más raras se han visto. Eso sí, yo aplicaría la perseverancia juguetona de la manera en la que la explicó Bobby Rio, o sea, esperaría una semana para volver a escribir y al hacerlo, no haría mención a cómo ella ha pasado de ti.

Y por último, sé lo difícil que es vivir en la incertidumbre, y que lo que uno siente en estos casos es que lo mejor es enviar un mensaje preguntándole directamente si quiere algo o no y pidiéndole que lo diga claramente, pero si haces esto y sus dudas son por ti (Y no por ningún factor externo/familiar), te aseguro que lo que harás será dar carpetazo al asunto tú mismo.

Si quieres tener alguna oportunidad, tu mejor opción es la perseverancia juguetona.


Palabras finales

En cualquier caso, Jorge, haya final feliz o no con esta chica, no creo que debas preocuparte por nada.

Ya tienes toda la información sobre cómo hacer que las cosa sucedan y tú mismo nos lo has indicado, al contar lo fácil que te resultó llegar hasta el beso. A partir de aquí, con la práctica y la experiencia irás adquiriendo ese CALIBRAJE que te falta.

Ya se sabe, teoría + práctica = éxito.

Gracias por estar aquí, Luigi

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